martes, 9 de febrero de 2016

¡Basta ya de llorar!

¡Basta ya! ¡Basta ya de autocompadecernos ante los ataques de los animalistas! Estoy harto de que cada vez que atacan a nuestro colectivo no nos encuentren enfrente, estoy harto de que no nos tomemos en serio que el objetivo de las asociaciones animalistas no es otro que la desaparición de nuestro deporte de España. Y lo que más me duele es ver, a través de las redes sociales, cómo la mayoría de nosotros, los galgueros, el pasado domingo cerrábamos tan felices la temporada de caza, mientras las asociaciones animalistas llevaban la Puerta del Sol de Madrid. ¿Cuánto tiempo nos queda? Estoy seguro que con la actitud que tenemos como colectivo poco, muy poco, porque no vemos más allá de esta temporada que ahora termina y, a lo sumo, la siguiente, o de la próxima monta de nuestra mejor galga, o de la camada que ya late en el seno de esa perra de cría que se morirá de vieja en nuestra casa.
Los animalistas nos llevan mucho tiempo de ventaja y su lobby mediático cala en la sociedad. Muchas veces, demasiadas, me pararon por la calle personas que no conocen nada de nuestro mundo y me felicitaron por haber salvado de una muerte segura a mis dos whippets, porque piensan que las marcas en sus caras, que se hicieron retozando en el campo, en un lance tras un conejo o simplemente jugando entre ellos, fueron originadas por un maltrato. Eso es lo que en realidad me preocupa. El discurso demagógico de los animalistas caló de tal forma que ya tenemos cada vez más reparo en decir en una reunión de amigos que somos galgueros y que vivimos de otra manera al resto del mundo. Sí, reconozcámoslo, nos cuesta cada vez más.
Pero esta situación no puede seguir así, sino nosotros solos cavaremos la tumba en la que los animalistas nos enterrarán más pronto que tarde. Unos pocos galgueros luchan aisladamente contra el ejército de demagogos que lanzan mensajes contra un colectivo de... miles de personas, que prefieren una simple jornada de caza de liebres a defenderse de los ataques desmesurados de unos urbanitas de salón, desconectados totalmente de la naturaleza.
Los federados, la mayor organización de galgueros del país, reclamamos durante varios años la unión dentro de la Federación Española de Galgos y ahora que, no sé por qué motivos concretos, se consiguió, y me parece perfecto, los galgueros debemos reclamar que nuestra federación enarbole la bandera para luchar por nuestro futuro y cada día que pase sin hacer nada el cerco contra nosotros se cerrará cada vez más.
Que cada uno reflexione y, sobre todo, que actúe inmediatamente. No es hora de lamentaciones, sino de hechos. Cada vez lo tengo más claro.

2 comentarios:

AviarioJP dijo...

Totalmente de acuerdo contigo compañero.

MIGUEL ANGEL LOPEZ MARTIN dijo...

Llevas toda la razón Javier, debemos de unirnos y demostrar a los animalistas lo mucho que queremos y cuidamos a nuestros galgos.